CÁNCER Y EJERCICIO FÍSICO

Buenas,

El cáncer es la segunda causa de mortalidad seguida de las enfermedades cardiovasculares. Desde Activa Mente, queremos dedicar nuestro artículo de hoy al papel del ejercicio físico en la lucha contra esta enfermedad.

Ayer me enteré de que un equipo de investigadores franceses han descubierto un test sanguíneo para detectar tempranamente el cáncer de pulmón. Es una gran noticia y no hay que olvidar que la prevención supone que nosotros podemos hacer cosas para no “comprar papeletas” que favorezcan que padezcamos éste y otro tipos de cánceres. Como ya sabes, el ejercicio físico es un arma preventiva ante muchas enfermedades, y contra el cáncer no iba a ser menos. 

Menor probabilidad de cáncer

A día de hoy, existe una gran evidencia proveniente de estudios epidemiológicos de que aquellas personas que son físicamente más activas tienen una menor probabilidad de desarrollar diferentes tipos de cánceres, comparado con las personas más sedentarias. Los estudios se han centrado principalmente en los cánceres de colon y de mama, que son los más predominantes.

En este sentido, cuando hablamos de ser activo, no es suficiente con dar un paseo o caminar diariamente (yo siempre digo que esto es lo mínimo para ser persona, doy por hecho que todos lo hacemos diariamente…o deberíamos). Para conseguir los efectos protectores que se producen con el ejercicio físico, es necesario una programación de una intensidad moderada-alta. En una primera fase siempre comenzaremos con actividades y cargas de entrenamiento ligeras, pero la idea es progresar hacia estímulos que conlleven un esfuerzo moderado y cuando se requiera, intenso.

Coadyudante para efectos secundarios

Otros beneficios de un correcto programa de ejercicio físico es que mejora las secuelas perjudiciales que acontecen si se está llevando un tratamiento agresivo, como es la quimioterapia. Estas secuelas pueden incluir entre otras muchas: fatiga, debilidad muscular, y reducción de la capacidad funcional, limitando la autonomía y mermando, en gran medida, la calidad de vida durante el tratamiento.

Los beneficios del ejercicio físico durante el tratamiento del cáncer son similares a los experimentados después del tratamiento.

Conclusión

– La práctica de un programa de ejercicio físico se asocia con un menor riesgo de desarrollar cáncer. Las evidencias son fuertes y convincentes, sobre todo en los cánceres de mama y de colon.

– Muchos de los síntomas y efectos secundarios asociados a los tratamientos médicos como la quimioterapia o la radioterapia parecen ser modificables con el ejercicio físico.

– Durante y después de un tratamiento contra el cáncer, la participación en programas de ejercicio físico mejora varios sistemas fisiológicos, lo que resulta en una mejora fisiológica y psicosocial. La dosis óptima de ejercicio físico para producir estos cambios siempre tiene que ser adaptada a las circunstancias y objetivos de la persona.

Se puede decir más alto pero no más claro. Mejorar tu calidad de vida presente y futura está en tu mano.

 

Fuente: Brown JC, Winters-Stone K, Lee A, Schmitz KH. Cancer, physical activity and exercise. Compr Physiol. 2012 Oct;2(4):2775-809.

Con cariño,

Beatriz

ActivaMente

Espacio de mejora de la calidad de vida. Preparación y recuperación física personalizada. Asesoramiento en ejercicio físico y práctica deportiva.

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