DOLOR ¿CRÓNICO?

¿Es un dolor “crónico” por el hecho de que dure meses o años? A continuación veremos que no necesariamente es así.

Para que un dolor agudo se convierta en crónico tiene que pasar obligatoriamente por un proceso de cronificación. Éste es el punto fundamental para entender este fenómeno. Hoy en día poseemos estudios que arrojan luz sobre este proceso, y no con pocas sorpresas.

Cuando un dolor se cronifica, el sistema nervioso, que es el que se encarga de transmitir la sensación de dolor, se altera, y por esta razón, como si fuera un disco rayado, manda a nuestro cerebro la sensación de dolor continuamente, incluso si no existe una causa física o lesional para ello.

Sabemos que un dolor puede cronificarse en cuestión de segundos o acompañarnos durante años sin llegar a hacerlo. Todo depende de si “el disco se raya” o no (si el sistema nervioso se altera, o no). La experiencia clínica nos dice que no es tan común enfrentarnos a personas con dolor realmente cronificado, respecto a las tantas que, a pesar de la larga evolución de su síntoma, sí logran recuperarse. Quizás deberían reevaluarse muchos casos que, por el hecho de tener dolor durante un largo período de tiempo, y en muchos casos, asociado al envejecimiento, no se están tratando y podrían tener solución.

En este punto, la terapia miofascial juega un papel importante, ya que es una herramienta terapéutica que ha proporcionado no pocas alegrías en este sentido. Pero no es la única; otro ejemplo es que un correcto abordaje desde el punto de vista activo, es decir, un correcto plan de ejercicio físico adaptado a las necesidades de la persona puede atenuar y muchas veces resolver este desagradable síntoma para siempre.

¿Y si el dolor está realmente cronificado, hay soluciones? Sí, en este caso también tenemos a disposición múltiples herramientas dirigidas a normalizar el sistema nervioso, que es el que está realmente alterado en estos casos (daremos más información en otros posts)

Mi consejo si eres una de tantas personas que padecen dolor cotidianamente es que no te resignes antes de tiempo, que acudas a profesionales que pueden ayudarte a entender qué tipo de dolor tienes y, por consiguiente, qué estrategia de tratamiento sería más adecuada en tu caso.

Si te ha gustado el post, te agradezco mucho que compartas la información con tus conocidos.

Con cariño,

Virginia N.R.

ActivaMente

Espacio de mejora de la calidad de vida. Preparación y recuperación física personalizada. Asesoramiento en ejercicio físico y práctica deportiva.

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