¿ES MEJOR ENTRENAR CON MÚSICA? (II)

¡Hola!

En el artículo de la semana pasada vimos los efectos positivos que nos proporciona entrenar con música pero, ¿qué debemos hacer para conseguir realmente estas ventajas?

Seguramente, ya habrás experimentado cómo la música afecta a tu estado anímico y habrás podido comprobar cómo ciertas canciones desencadenan un estado de activación mientras que otras, por el contrario, generan relajación y bienestar.

Elegir la música adecuada puede ser el matiz que mejore la calidad de tu entrenamiento Click Para Twittear

Elegiremos la música de acuerdo a lo que queremos buscar (activación o relajación) según la actividad física a realizar. En este sentido:

Música con ritmo rápido

Provoca un incremento de la activación e, incluso, de la motivación. Por lo tanto, el uso de este tipo de canciones será aconsejable:

Antes del entrenamiento, para subir dicho nivel de excitación con el objetivo de elevar el ritmo cardíaco y preparar el cuerpo para las siguientes fases. Karageorghis considera que lo ideal son canciones con un ritmo entre 80-130 bpm (golpes por minuto).

Durante los entrenamientos. El ritmo de las canciones deberá aumentar gradualmente con el objetivo de incrementar el nivel de motivación y poder hacer frente a las demandas físicas y psicológicas del entrenamiento. Para Karageorghis, las mejores canciones para realizar ejercicio moderado-intenso son aquellas con un ritmo entre 120-140 bpm.

Música con ritmo lento

Producirá una disminución de nuestra activación. En este caso, las canciones serán idóneas:

Durante la vuelta a la calma. La realización de estiramientos y ejercicios de relajación con música lenta favorecerá una mejor recuperación post-entreno y ayudará a restablecer nuestras constantes fisiológicas (disminución del ritmo cardíaco, frecuencia respiratoria, presión sanguínea y temperatura corporal).

Pautas para sacer el máximo partido a nuestras listas de reproducción

–        Los gustos musicales: elegir canciones que os resulten familiares y desencadenen buenos estados de ánimo.

–        Tener en cuenta el tipo de actividad para seleccionar la música con un ritmo adecuado a cada fase o período del entrenamiento.

–        El objetivo y la duración de nuestros entrenamientos.

Nunca hay que olvidar que la música es algo subjetivo y no a todos nos agradan las mismas canciones o la que nos apetece en un momento determinado, puedo no hacerlo en otro.

Incluso puede sucedernos que estilos que pensábamos que jamás escucharíamos pueden convertirse en nuestros mejores aliados al ser los que más “subidón” nos generen antes de empezar a entrenar o durante nuestra sesión de ejercicio físico.

Por eso, desde Activa Mente te animamos a que experimentes nuevas sensaciones con diferentes estilos musicales y a que nos sugieras los temas que más te motivan, que a todos nos vendrá bien.

Muchas gracias por leernos cada semana y por compartir esta información con tus seres queridos.

¡Hasta pronto!

 

Equipo Activa Mente

 

1. Martins Almeida FA, Hartmann Nunes RH, Ferreira S, Krinski K, Elsangedy H, Buzzachera CF, Alves R et al. Effects of musical tempo on physiological, affective, and perceptual variables and performance of self-selected walking pace. J. Phys. Ther. Sci. 2015;27:1709-1712

2. Karageorghis C, Priest D-L. Music in Sport and Exerciste: An Update on Research and Application. The Sport Journal. 2008;11(3).

ActivaMente

Espacio de mejora de la calidad de vida. Preparación y recuperación física personalizada. Asesoramiento en ejercicio físico y práctica deportiva.

Esta entrada tiene 2 Comentarios

  1. jon

    Es curioso que la página se llame Activa mente…yo pienso un poco en activar la mente.

    La motivación propia del ser humano jamás llegara por algo externo.

    Siempre he pensado que un ruido se pone para tapar otro ruido.

    Poner música es una desconexion con uno mismo que no deja escuchar lo que nos ocurre.

    Con este articulo yo estaría más pensando en un titulo para la web… algo así como

    apagatumente.es

    1. ActivaMente

      Hola Jon, soy Beatriz, gracias por tu comentario. Cuando en su momento quise elegir el nombre pensé en el objetivo; ACTIVA, de activar nuestro cuerpo, nuestros músculos para movernos de una manera sana y efectiva; y MENTE, por un lado, porque queremos que ese movimiento sea consciente y, por otro, porque también es necesario un cambio a nivel psicológico (por llamarlo de alguna manera), de transformaciones más profundas en cuanto a la integración de la salud y el bienestar en la persona y de sentirse bien a un nivel general (y eso se logra con ejercicio físico y un estilo de vida saludable).
      Si leemos las dos palabras juntas, forman a su vez un adverbio de modo que significa hacer algo de manera participativa, no ser un sujeto pasivo, involucrarse en los hechos; actitud que queremos transmitir a nuestros alumnos/clientes cuando trabajan con nosotros y en su vida general. Es necesario que sientan que ya no son sujetos pasivos, sino que actúan de forma activa, queriendo prevenir y mejorar sus problemas de salud, cambiar de hábitos y estimular su cuerpo de forma adecuada.
      Con respecto a lo que comentas del tema de la música, nada es blanco o negro (como casi todo en la vida). El artículo está orientado a los beneficios de entrenar con música y si eso facilita que la persona se sienta mejor y le ayude a querer hacer su sesión, por ejemplo, pues bienvenido es. Si prefiere hacer su entrenamieto en silencio y estando pendiente de las sensaciones de su cuerpo, por ejemplo, pues bienvenido es también. Al final se trata de facilitar que las personas introduzcan el ejercicio físico como parte de su vida y de que cada uno escoja diferentes estrategias que le ayuden a este cometido. Yo, personalmente, a veces me gusta entrenar con música y otras prefiero el silencio.
      Un afectuoso saludo y feliz semana. Dra. Beatriz Moreno

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