PERO, ¿QUÉ YOGA HACES?

Hoy os quería hablar del yoga, cuando lo descubrí hace unos siete años vi todas las posibilidades que puede ofrecernos bien practicado. El yoga es una disciplina milenaria que tiene su origen en la India, aunque también es una filosofía de vida. A través de su práctica se busca la liberación del cuerpo y de la mente para encontrarnos con nuestra verdadera esencia.

Surya Namascar

Seguro que habréis oído mucho acerca de los beneficios que nos ofrece como la mejora de la ansiedad y el estado de ánimo, disminución de dolores crónicos, aumento de la fuerza y movilidad articular… Actualmente ya existen estudios científicos que los corroboran (Sengupta, 2012; Williams y cols., 2012; Kiecolt-Glaser y cols., 2010).

Cuando hablamos del yoga, nos encontramos con varias escuelas fundamentales: Raja Yoga (también conocido como Asthanga Yoga), Gñana Yoga, Kriyá Yoga y otras que no son fundamentales y que han ido apareciendo en diversos países y son relativamente recientes.

Entonces, no todos los yogas son iguales en cuanto a su práctica y surge la duda de ¿qué yoga elijo? Actualmente, en España nos encontramos principalmente con estos tipos:

  • Asthanga Vinyasa Yoga: Con su práctica se intenta incorporar las ocho ramas tradicionales del yoga (ashtanga-yoga). Las asanas se realizan enlazando una con la otra, sincronizándolas con un tipo de respiración específica. Su práctica es muy exigente y se requiere fuerza muscular y elasticidad en los tejidos. Se produce bastante sudoración.
  • Iyengar Yoga: Es un tipo de yoga que se basa en la perfección de las asanas. Se utiliza material como cintas, bloques y sillas para lograr colocarse en la postura deseada. Requiere mucha atención y concentración y es ideal para quienes buscan un trabajo intenso y con constante supervisión. Al final de la clase hay relajación pero no meditación.
  • Hatha Yoga: Es quizá el más difundido en el mundo. Su práctica pretende preparar al cuerpo para la meditación. Las clases tienen una parte física, la práctica de las asanas, que nos proporcionan serenidad física y mental y se enfatiza la relajación. Después, suele haber unos minutos de meditación.
  • Kundalini Yoga: En este tipo de yoga se trabaja lo físico, lo mental y lo espiritual. Las posturas son sencillas y los movimientos lentos y estáticos, por lo que requiere poca exigencia física. Hace mucho hincapié en el control de la respiración (pranayama), el canto de mantras (sí, tendrás que cantar ☺) y la relajación.

También, han ido surgiendo otras modalidades que fusionan otras disciplinas o añaden circunstancias especiales de práctica como el Bikram yoga (se practica a una temperatura de 40ºC), el Yoga Aéreo (se realiza suspendido en el aire) Acro Yoga (mezcla de posturas con acrobacias, se necesitan dos o más personas), el Power Yoga (un estilo de Hatha Yoga dinámico, sin series fijas y físicamente exigente).

Mi opinión es que para obtener los máximos beneficios con cualquier tipo que elijamos con un mínimo de seguridad en la práctica de las posturas, sea enseñado por un buen profesional, con conocimientos anatómicos y biomecánicos, que sabrá qué asanas (posturas) son las más adecuadas dependiendo de las características del grupo (nivel, patologías, objetivos de cada uno…), y que os corrija. El siguiente paso sería que probéis una clase gratuitamente, en la mayoría de los sitios os lo permitirán y así, poder aseguraros de que estáis cómodos en el grupo y de que es lo que buscabais.

Si os ha gustado y creéis que puede resultar útil a alguien,  ¡compártelo!

¡Hasta pronto!

Beatriz

ActivaMente

Espacio de mejora de la calidad de vida. Preparación y recuperación física personalizada. Asesoramiento en ejercicio físico y práctica deportiva.

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